lunes, 23 de diciembre de 2013

Mi bebé rechaza un pecho

Y me refiero a que el bebé rechace un pecho y solo uno! Que mame felizmente de uno que de el otro no quiera saber nada… Sobre los bebés que rechazan los 2 pechos podéis leer más aquí.

Una de mis clientas postparto me llamó el otro día después de 4 meses desde la última vez que nos vimos diciendo que su niña de un día para el otro se había enfadado con un pecho y no conseguía que mamara de ese pecho casi nada.




Para bien o para mal tenemos 2 tetas. Y que los bebés tengan alguna (o mucha) preferencia es bastante corriente. Muchas veces prefieren el pecho del que mamaron por primera vez en su vida, se les queda grabado. Algunas prefieren el pecho de que sale más cantidad de leche y otras veces de que no sale la leche tan rápido! Mi bebé prefiere el derecho, y con mis amigas en EEUU solemos decir 'Left boba is just not right', 'La teta izquierda simplemente no es la derecha (o no está bien)' aprovechando el juego de palabras.

Cuando la preferencia del bebé está muy marcada desde el principio podemos usar algunos trucos para conseguir que mame al menos 2 o 3 veces al día y así seguir produciendo leche en los dos pechos. Aprovecha cuando el bebé esté dormido, recién despertado, en los despertares nocturnos, o a punto de dormirse para darle la que menos le gusta. Cuando esté muy alerta y luche por tomarse su teta preferida es inútil intentarlo, sólo te servirá para frustrarte y frustrarlo y que se enfade aún más con la menos preferida. Intenta cambiarlo de pecho sutilmente sin cambiarlo de postura corporal durante la toma, si son pequeños pueden no darse casi cuenta del cambio!

Tampoco es que haya ningún problema en dar un solo pecho durante toda la lactancia. Al menos problema médico, porque si que puede ser incómodo para la madre tener un pecho más grande que el otro.

Sin embargo si un bebé que muestra poca preferencia por un pecho u otro durante la lactancia un día decide que ya no quiere mamar de uno de ellos, puede tratarse de otro tipo de problema. Si no hay inflamación, infección ni abscesos en los días previos al rechazo en el pecho, podemos pensar si algo ha cambiado en el niño, vacunas, caídas, heridas… Puede ser que nunca entendamos porqué está dejando un pecho mientras mama tranquilamente del otro. Puede que sea un primer paso hacia el destete, o que cuando esto ocurre al final de la lactancia, la madre decida acelerar el proceso de destete. 

Existen algunas publicaciones científicas que indican que el rechazo de un pecho (o de la leche de un pecho) puede ser una señal de un proceso canceroso en el pecho rechazado. El propio Carlos Gonzalez hace referencia a esto en su libro. Leer esto me puso un poco nerviosa, y me fui directamente a las fuentes. Las publicaciones son específicamente 3, la primera de los años 60, con un médico cirujano que trató a las pacientes de cáncer y que a posteriori les hace unas entrevista sobre lactancia, con bastante poca información de cómo, cuánto y porqué… Pero parece que los bebés de las pacientes rechazaron el pecho antes del diagnóstico del tumor maligno. Las otras 2 publicaciones son de 1994 y 1996, con 4 y 6 casos parecidos cada una. Sin embargo me gustó mucho leer otro artículo de una IBCLC en el que reportaba 5 casos de pacientes con diagnostico de cáncer pecho durante la lactancia. La entrevista a las madres y el manejo clínico de la lactancia en estos casos está mucho más detallado, y sólo en un caso se observó preferencia sobre el pecho libre de tumor, y en ningún caso rechazo del pecho afectado.

Así que si de la noche a la mañana tu bebé se enfada con un pecho sí y otro no, y no puedes explicarte porqué ha pasado, no pienses que es que tienes un tumor seguro! No llegan ni a 30 los casos descritos! Pero como más vale prevenir que curar, ve a que un médico te haga una exploración de la mama, o incluso una ecografía, y no está de más repetir la exploración a los 4 meses. De hecho todas las mujeres dando el pecho o no deberíamos de hacernos autoexploraciones cada mes! Y si encuentras algún bulto nuevo que no desaparece tras la toma y persiste tras 48 o 72 horas, a pesar de hacer baños calientes, tomas frecuente y masajes, ve a que te lo exploren, incluso si tu bebé sigue mamando tan ricamente del pecho. El diagnóstico del cáncer de pecho en la mujer que amamanta muchas veces se retrasa por el mal manejo médico o por la falta de alerta en la mujer. No todos los bultos en el pecho son achacables a la lactancia y deben de vigilarse de la misma manera que en la mujer que no da el pecho.

Pero volviendo al tema de la asimetría ¿Cual es el pecho preferido de tu bebé? ¿Y cuanto de preferido es?


sábado, 21 de diciembre de 2013

Galletas de Lactancia de Coco

No sé si ya lo había contado, pero desde hace unos 6 meses coordino un grupo de apoyo a la lactancia como consejera certificada. Es un trabajo voluntario pero muy gratificante. Vienen madres con bebés de todas las edades, con problemas, con preguntas, o sólo para ofrecer su apoyo a otras madres que lo necesiten y es un par de horas al mes en las que nos lo pasamos genial!

Si tengo tiempo la tarde anterior me gusta hacer algún bizcocho o galletas de lactancia para la madres! Os dejo la receta de las últimas que he hecho porque estaban buenísimas! Y eso que no me gusta el coco!



Galletas de Lactancia de Avena y Coco

Ingredientes

1taza y media de harina de trigo
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de canela
2 cucharadas de levadura de panadero
1 pellizco de sal
225 gr de mantequilla
1 y media de azúcar
1 cucharada de alpiste molido
2 cucharadas de agua
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 taza y media de copos de avena 
1 taza de virutas de coco

Precalentar el horno a 180ºC y mezclar el alpiste molido con el agua, y dejar que se rehidrate.
Mezclar la harina, la avena, el bicarbonato, la canela, la levadura y la sal y reservar.
Batir el azucar y la mantequilla a punto de pomada y después añadir el alpiste con el agua. Combinar bien y añadir el extracto de vainilla. Ir agregando los ingredientes secos y por último añadir las virutas de coco. En una bandeja de horno distribuir la masa en bolitas (tamaño de bola de golf) y hornear durante 12 o 14 minutos hasta que estén doradas.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Destetar sin lágrimas

Hace poco me leí el libro de Pilar Martinez 'Destetar sin lágrimas' y la verdad es que me ha gustado mucho. Pilar es bloguera en Maternidad Contuniuum.

Es un libro muy cortito, que se puede leer en una tarde, o en una siesta de tu niño de hora y media. Y aunque a veces me hubiera gustado que profundizara más en algunas cosas, para una madre con un niño lactante que el libro sea cortito resulta práctico!




Es un libro de apoyo a las madres, a todas las madres! Que en cualquier momento de la lactancia deciden que ha llegado su hora. Pero sin perder de vista las necesidades del niño, de ahí lo de '… sin lágrimas'.

Tiene muchos trucos e ideas para destetar de forma total, o parcial, antes de los 6 meses o después de los 2 años, al incorporarnos al trabajo o si somos mamás a tiempo completo. Así que sea cual sea tu caso vas a encontrar palabras de apoyo y consejos para ti.

Y tan importante es apoyar el establecimiento y buen funcionamiento de la lactancia como apoyar a las madres que por cualquier motivo han decidido dejar la lactancia. Puede ser un momento de muchas dudas, de pérdida… Es importante sentirnos seguras, y comprendidas en este momento. Y también es muy útil tener una guía de como conseguir el destete sin que haya lágrimas en ninguna de las partes!

Sin embargo no estoy del todo de acuerdo con la definición de destete natural como el que parte del niño, el destete que se produce por iniciativa del niño. Es decir que la madre siempre está disponible para que el niño mame y este poco a poco lo va dejando. A partir de los 2 años, cuando el consumo de leche deja de estar entre recomendaciones de las autoridades sanitarias, el niño puede crecer sano comiendo lo mismo que sus padres sin necesidad de ninguna leche de sustitución. Si un niño puede comer lo mismo que sus padres y la madre siente que el momento de destete ha llegado, esto también es un destete natural.

La mayor parte de 'mamíferas' destetan proactivamente a sus crías. Cada vez son menos accesibles para el lactante y muchos casos hasta drásticas cuando no quieren seguir amamantando, y esto es tan natural como la vida misma!

En nuestro caso he tenido que hacer un destete diurno al incorporarme al trabajo, y hemos usado muchos consejos de este libro. Y lo hemos conseguido sin lágrimas, sin mastitis, con conductos obstruidos ni dolor de pecho, sin más despertares nocturnos y sin leches de sustitución. Así que estoy contenta con el resultado! Aunque si que echamos mano de algún yogur durante el día…

¿Cómo fue el destete para vosotras? ¿En qué momento creéis que estaréis listas para destetar a vuestros bebés?

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un aniversario especial

Este mes hace dos años que no tengo menstruación! Primero fueron 9 meses de embarazo y después 15 meses de lactancia! Así que ya casi se me ha olvidado lo que era eso, y no lo echo de menos para nada.





Uno de los beneficios de la lactancia materna es precisamente este, la amenorrea que le acompaña. Y no sólo es beneficioso porque te olvidas de una incomodidad más. Hay muchas otras cosas buenas…

Primero, ayuda a que nos recuperemos de la pérdida de sangre tras el parto. Evita la aparición de anemia postparto y si la hay acelera la recuperación de la parturienta. Esto está claro, a menos sangrado, menos pérdida de hierro.

También ayuda a evitar embarazos en el periodo postparto. Al no haber ovulación es difícil que se produzca un embarazo no previsto. De hecho la lactancia materna en exclusiva, y a demanda (siempre que el bebé nunca deje pasar un pedido de más de 6 horas entre tomas) es el mejor método anticonceptivo conocido por el hombre, al menos durante los primeros 6 meses de vida de bebé. Lo normal es que los niños se espacien de manera natural entre 2 años y medio y 3.

Además la ausencia de estrógeno en el cuerpo de la mujer durante tanto tiempo nos protege frente al cáncer de pecho. Gran parte de los tumores en el cáncer de pecho son respondedores a estrógenos. Como diría el refranero popular 'muerto el perro se acabo la rabia'. La cantidad de estrógenos a los que se expone el pecho de la mujer por culpa de la vida moderna no es natural. Lo natural es tener muchos embarazos, y muchas lactancias, que duren muchos años. Así que todo ese exceso de estrógeno es nocivo, cuantos más embarazos y más meses de lactancia, menos riesgo de contraer cáncer de pecho.

Yo después de 15 meses todavía no he vuelto a ovular. Mi hijo nunca ha dormido más de 6 horas seguidas, y mama todas las noches al menos 1 vez, pero lo normal es 2 o más. Y esto ha sido así desde que nació, con épocas mejores y peores según dientes, hitos del desarrollo, enfermedad… De las tomas durante el día si ha habido más evolución. Durante los 4 primeros meses mamó cada hora y media o 2 horas. Después paso a cada 2 ó 3 horas, incluso cuando comenzó a comer sus primeros sólidos. A partir de los 8 ó 9 meses paso a comer algo más de comida y sobretodo si estábamos entretenidos en la calle podían pasar hasta 5 horas entre tomas. A partir de los 13 ó 14 meses ha empezado a mamar básicamente antes de acostarse, durante la noche y por la mañana. Aunque si me tiene cerca y le apetece mama unos segundos, aunque no se espera a que baje la leche...

¿Cuando os volvió el periodo después del parto? Me he dado cuenta de que esta es una de las preguntas más frecuentes de mis mamás en la reunión de lactancia.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Lactancia en tandem

Parece que dar el pecho durante el embarazo es tabú cultural y muchas veces hasta lo desaconseja el personal sanitario. Sin embargo se puede seguir dando el pecho después de haber concebido sin ningún problema médico. Los estudios científicos demuestran que no hay riesgo de aborto espontáneo ni de parto prematuro cuando la embarazada da el pecho.

Tampoco hay diferencias en el peso del recién nacido al nacer, ni en otros muchos indicadores perinatales. En lo único en los que si hay diferencias significativas es en el aumento de peso de la embarazada (menos si se da el pecho) y en su nivel de hemoglobina. Así que más allá de estar más delgadas y tener algo más de riesgo de estar anémicas durante el embarazo, no hay ningún peligro para nuestra salud o la del feto si se continua con la lactancia. Por supuesto hablo de embarazos de bajo riesgo!




Sin embargo si tenemos un niño que durante el embarazo se ha destetado, y después de varias semanas decide que quiere volver a mamar, hay que tener cuidado. En estos casos es mejor no comenzar la lactancia en mitad de un embarazo, o al final del embarazo, porque nuestro cuerpo ya no está acostumbrado a esos niveles de oxcitosina y si podrían aparecer partos prematuros y otros problemas.

Lo normal es que en niños mayores de 1 año, o incluso algo menores también, el destete llegue solo cuando la madre está embarazada. Alrededor del ecuador del embarazo la leche comienza a cambiar hacia calostros y disminuye la producción. El niño suele decidir dejar el pecho en este momento. Si esto no ocurre, la propia madre suele sentirse incómoda y deja de disfrutar de amamantar a su hijo, y decide destetar de una manera u otra.




Sin embargo otras veces, la madre sigue estando cómoda dando el pecho durante el embarazo, o incluso estando incómoda decide superar sus sentimientos y continuar con la lactancia. Y en muchos casos el niño no muestra ningún interés por destetarse. En estos casos se puede seguir con la lactancia hasta el momento del parto y continuar más allá dando el pecho a los 2 niños.

Si queréis saber mi opinión personal, que no pasa de ser una cuestión particular mía, es que la naturaleza no ha previsto que la mujer de el pecho en tándem… Lo siento chicas, pero es lo que pienso. El ser humano es el único mamífero que le da el pecho a dos o más camadas de crías seguidas. Así que pienso que la mujer se esfuerza por no destetar a un hijo mayor en contra de su propio instinto, guiadas por una responsabilidad moral totalmente ajena a su cuerpo y sus necesidades.

Cuando se da el pecho a demanda los hijos suelen espaciarse de forma natural entre 30 y 36 meses, así que no estoy hablando de destetar a un bebé de 14 meses que sigue dependiendo en gran medida de la leche materna. Estoy hablando de destetar a un niño con cierta madurez, que puede crecer sano comiendo lo mismo que sus padres y que es capaz de entender lo que le explicamos. Y más aún, no estoy hablando de traumatizarlo o negarle el cariño, estoy hablando de asumir que somos capaces de querer a nuestros hijos y darles el amor que siguen necesitando para crecer sanos y felices, y a la vez destetarlos. Alguna vez habéis visto a una oveja destetar a sus crías?? No es que haya que hacer lo mismo, pero si la lactancia es algo natural el destete también lo es. Y el destete es natural si lo inicia el niño o si lo inicia la madre, una vez que ya no se necesiten sustitutos de la leche materna.

Así que si estás embarazada y tu cuerpo te pide destetar escúchalo! Avocamos por el derecho a escuchar y respetar el cuerpo de la mujer durante el parto y la lactancia, así que hay que hacer lo mismo para el destete.

Si tienes una historia preciosa sobre lactancia en tándem, por favor compártela, para que todas las voces sean escuchadas. Aunque yo no me veo como una madre lactante en tándem, respeto y admiro a las que lo hacen!

martes, 12 de noviembre de 2013

Alimentar con leche materna almacenada

Cuando tenemos leche extraída ya sea refrigerada, o congelada nos entran muchas dudas sobre cómo dársela a nuestros bebés. ¿Cómo calentarla? ¿Qué hago con lo que sobra? ¿Puedo mezclar leches de días distintos? Aquí os dejo algunos consejos sobre cómo darle la leche  materna almacenada a vuestros bebés.



Al almacenar la leche, ésta se separará en dos fases y la grasa se queda en parte de arriba. Antes de dársela al bebé se debe mezclar con suavidad, sin agitar. Al agitar la leche materna desnaturalizamos muchas de sus proteínas, como los anticuerpos, haciendo que la leche pierda valor inmunológico. Tampoco debemos nunca hervir ni calentar la leche materna en el microondas por el mismo motivo. Recuerda que la leche es alimento vivo! Para calentarla podemos sumergir la bolsa o el biberón de leche en un recipiente de agua tibia hasta que alcance la temperatura deseada. Además si la calentamos en el microondas podemos poner en riesgo a nuestro bebé y causarle quemaduras en la boca.

En el momento en el que la boca del niño entra en contacto con el biberón de leche materna, esta leche se ‘contamina’ de las bacterias en la flora normal que hay en nuestro bebé. Esta leche debe ser consumida en 1 hora. Si nuestro bebé no se termina el biberón lo que haya sobrado habrá que tirarlo pasada 1 hora, incluso si se vuelve a poner la leche en la nevera. Por este motivo es mejor descongelar y hacer biberones de pequeñas cantidades y así evitamos desperdiciar leche materna. Una vez descongelada, antes de que entre en contacto con la boca del bebé se puede conservar a 4°C hasta 24 horas, una vez pasado este tiempo es mejor tirarla.

En ocasiones la leche descongelada puede cambiar de sabor y oler a jabón. La leche seguirá siendo apta para nuestros bebés, pero pueden rechazarla al no gustarle el sabor. Si crees que esto le está pasando a tu bebé puedes escaldar la leche materna justo antes de congelarla, sin que llegue nunca a hervir. Esto hará que el problema desaparezca.

No hay ningún problema con mezclar en la misma toma leche extraída en dos momentos distintos, simplemente mézclelas con suavidad una vez descongeladas.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cómo conservar y almacenar la leche materna

Incluso si tenemos la suerte de poder estar con nuestros bebés todo el tiempo que dure nuestra lactancia, casi todas las madres lactante queremos sacarnos leche en algún momento, por distintas razones. Para estimular la producción, para tener algo de leche congelada para 'por si', pare ver cuanta leche tenemos, incluso para donarla. Si nos tenemos que incorporar al trabajo o separarnos de nuestros bebés por cualquier motivo, el sacarnos leche y guardarla se convierte en parte de nuestra rutina. En cualquier caso es importante seguir unas pautas al hacerlo.




Cuando vamos a conservar la leche debemos de seguir una medidas higiénicas que eviten la presencia de bacterias en la leche. Nunca vamos a conseguir esterilidad total, y no pasa nada, pero es importante lavarnos las manos y que el equipo que usamos para almacenaje y extracción esté limpios. Esterilizar el sacaleches sólo será necesario una vez a la semana en la mayor parte de los casos (con bebés prematuros u hospitalizados es mejor preguntarle al médico sobre las medidas higiénicas a seguir).

Es normal que la leche extraída sea de distinto color cada día; blanca, amarilla, rosada o incluso verdosa, son colores normales. Al almacenar la leche, tanto refrigerada como congelada la capa de grasa se separará del suero de la leche y se quedará arriba. Esto no quiere decir que la leche se haya cortado o que ya no sea buena para dársela a nuestro bebé.

Hay que refrigerar la leche extraída lo antes posible. La leche a temperatura ambiente debe ser consumida en las primeras 6 horas. Si tenemos planeado usarla en pocos días se puede mantener en la nevera o refrigerador. Es mejor usarla en los 3 ú 8 primeros días si está a 4°C o en las primeras 24 horas si está a 15°C (refrigerada con paquetes de hielo).

Si no sabemos cuando vamos a tener que usar la leche que nos hemos extraído es mejor congelarla inmediatamente después de extraerla. La leche aumenta de volumen al congelarla, así que no se deben de llenar los recipientes en exceso. Podemos unir en la misma bolsa de congelación leche extraída en distintos momentos, dentro del un mismo día. Pero hay que refrigerar la leche antes de añadirla a la leche que ya estaba fría o congelada, así no la calentaremos.

Para evitar tener que tirar leche materna (es oro blanco!! Tirarla da mucha pena) es conveniente congelarla en pequeñas cantidades, de 100ml o 2oz, además así se descongelará más rápido. Una vez congelada la leche materna aguantará bien entre 6 meses y 1 año. No la pongas en la puerta del congelador, sino al fondo para que no sufra cambios de temperatura. Asegúrate de que has etiquetado bien la leche con la fecha y de que la etiqueta será legible con el tiempo y la congelación, os recomiendo usar indeleble en cita washi y pegarla a la bolsa o biberón.

Si tenéis más leche congelada de la que necesitará vuestro bebé, no la tires! Ponte en contacto con un banco de leche de tu país y pregúntales por cómo convertirte en donante de leche materna. Podéis leer sobre mi experiencia con la donación de leche en aquí.

La semana que viene compartiré otros consejos para descongelar la leche antes de dársela a nuestros bebés y cómo alimentar al bebé con leche almacenada.