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lunes, 28 de octubre de 2013

Gracias a las futuras mamás de pecho

La semana pasada tuvo lugar el Curso de Lactancia para Embarazadas del que os hablaba en esta entrada. Fue un éxito total, y quiero agradecerle a todas las mamás que asistieron por haber venido, y ser un grupo tan bueno. Estoy segura de que todas van a conseguir lo que se propongan con respecto a su lactancia.

Nos dió tiempo a hablar de todo lo que yo les quería contar. Sobretodo la importancia de los primeros días y semanas para conseguir una lactancia satisfactoria a largo plazo. Los problemas más frecuentes y cómo ponerles solución, además de otras muchas cosas, como los beneficios de la lactancia, el papel del padre en la crianza a pecho, fertilidad y lactancia... También hubo tiempo para contestar todas las dudas que fueron surgiendo, desde mitos sobre la preparación del pezón durante el embarazo, hasta pautas para sacar la leche durante la vuelta al trabajo. Estuvimos más de 2 horas charlando y espero que todas salieran del curso con confianza de poder dar el pecho y con trucos para solucionar cualquier contratiempo, e incluso evitar problemas!

Pudimos ver el magnífico vídeo de la Universidad de Standford sobre la expresión manual de calostros en los primeros días y comentamos la utilidad de usar esta técnica. Este vídeo no se puede ver en Youtube, pero os dejo el link aquí, para que volváis a verlo todas las veces que os haga falta!





Las asistentes se llevaron a casa información sobre el establecimiento de la lactancia, grietas, evitar inflamación en el pecho, ictericia y lactancia, y sobre la dieta de la madre lactante que espero que les sea útil. Además de una muestra de crema para pezones de purelan e información sobre recursos de apoyo a la lactancia en nuestra ciudad.





Lo prometido es deuda, así que también hubo sorteo para las 3 afortunadas que se llevaron además unos preciosos patucos hechos a mano de algodón 100% y una crema antigrietas para el pecho, 100% orgánica y libre de tóxicos!



Gracias a Luz de Con Delantal disfrutamos de una merienda de lujo con tartaletas de manzana, brownies, tarta de limón, peladillas de chocolate y almendras y bocaditos de mermelada de higos con queso de oveja! Todo riquísimo y además de merendar pudimos concentrarnos y aprender mucho sobre la lactancia!!

Si os lo habéis perdido pero queréis asistir volveremos en febrero con otra ronda! Ya os avisaremos!


viernes, 19 de julio de 2013

Los primeros pasos


Mi bebé ya anda!! Con 10 meses y medio se ha soltado a andar. Pero le ha costado 1 mes de probar, de miedo a soltar el dedito y a separarse de la mesa. Varias de semanas de poder dar 2 ó 3 pasos solito, si y sólo si el final de trayecto eran los brazos de su madre. Y más que 3 pasos era un salto al vacío, o a la red de seguridad de saber que tu madre te salvará de cualquier caída. Casi siempre los 2 últimos pasos, era de caída libre, con los ojos cerrados y todo!

Pero es muy distinto ver a tu hijo aventurarse a tirarse a tus brazos desde una distancia prudencial a verlo cómo se suelta de donde tú estás, y calculando bien el riesgo se marcha hacia nuevos territorios (la mesa de café, que está a 10 pasos), se marcha lejos de ti, sin tu ayuda, sin tu dedito, sin que tú estés cerca por si se cae. Ahí va el tío con sus brazos levantados a explorar un mundo nuevo, en el que no hace falta que mamá esta pegado a él.



Y a mí se me revuelven las tripas, me da un vuelco el corazón! Es algo muy emocionante de ver. No se puede comparar con la primera sonrisa, o la primera palabra, o con el primer plátano. Los primeros pasos, esos que da para separarse de ti te emocionan y te asustan a partes iguales. Verlo alejarse va en contra de todo lo que has hecho con tu hijo hasta ahora. Tenerlo cerca, portearlo, abrazarlo, darle el pecho. Si te has separado de él ha sido dejándolo seguro en los brazos de otra persona, en la cuna, en el carrito, en la hamaca, en la mantita o incluso en el suelo del cuarto de juegos. Pero al verlo andar como un pato tu instinto te llama a salvarlo, a ayudarlo! Pero tu razón lo deja libre, que se caiga y explore, y te invade la emoción y el orgullo de madre. Ya me lo advirtió la abuela del bebé “cuando tú diste tus primeros pasos al llegar a la mesa miraste para atrás, con ojos de ‘a partir de ahora yo puedo sola’, y no has parado de alejarte nunca”. Pero yo creo que eso está más en los ojos de la madre que en los del hijo. Se nos revuelve el instinto con la razón.

Los primeros pasos nos han costado más de un mes de regresión al pecho, en las siestas y por la noche. Ya lo había leído, pero no pensé que fuera a ser tan intenso!!! En mi libro de crianza natural y con apego (Attachment Parenting de Katie Allison Granju) ya leí que aprender a andar es una separación fuerte para el hijo que se da cuenta de que puede volar sin la madre y cambia la dinámica de la lactancia. Necesita más el confort y la seguridad del pecho porque es un hito del desarrollo de los grandes. 

En nuestro caso a significado que hemos vuelto a 5 o 6 tomas nocturnas (si, durante un mes…) cada noche… Y ahora me explicáis como se sobrevive a esto si no es colechando. Y ya habíamos llegado a un equilibrio perfecto y feliz de sólo 2 tomas, una cuando yo me iba a la cama y otra en mitad de la noche, en el que llebabamos instalados varios meses. También hubo regresión en las siestas, que en lugar de ser felizmente en la cuna tenían que ser encima mío, o en la cama conmigo. Si lo ponía en la cuna a los 20 minutos ya estaba pidiendo más brazos, más pecho o más contacto. Ha sido un mes bastante duro, pero todo ha vuelto a la normalidad una vez que se ha soltado a andar. Incluso alguna noche solo ha hecho 1 toma nocturna. Y puede dormir siestas de 2 horas en su cuna de nuevo sin ningún problema!

Y aunque ha sido duro para mí por el agotamiento y a veces la frustración de pensar que habíamos perdido el trabajo conseguido con la rutina, el colecho, el responder siempre a sus necesidades y no dejarlo llorar... Más duro ha sido para mi hijo que además de aprender a andar en 1 mes (seguro que coordinar tantas cosas al tiempo es complicado), ha tenido que superar sus miedos a las caídas y a los coscorrones en la cabeza y ha tenido que procesar que se puede separar de su madre y que existe un mundo para explorar en el que no está ella. Menos mal que tengo la teta para ayudarlo a digerir todo eso!

 Y tú? En qué momentos has visto regresiones en tu bebé de pecho?

jueves, 28 de marzo de 2013

Abuelidad

La foto de esta semana del 'Miercoles Mudo' ha inspirado un par de relatos en la abuela de mi bebé de pecho, a la que os presento con mucho gusto Luz con Delantal, una blogger de verdad! Hoy quiero dedicarle un espacio a esos relatos y a esta abuela.

Aqui están los dos relatos de Luz con Delantal:



Abuelo Iguana y nieta Iguana


La primera historia trata de una mujer que paseaba un mes de abril cuando se topó con una iguanita a mitad de camino, que comía frutos redondos y rojos. La mujer frenó su paso, un poco desconcertada con el encuentro, porque no conocía a estos bichos, porque igual guardaba un temor ancestral y bíblico hacia esas criaturas desde la noche de los tiempos. Pero era más curiosa que cobarde y dio un paso hacia la iguana, que impasible siguió comiendo y caminando hacia los frutos, muy cerca del pie de la mujer de la historia. Impresionada por la actitud del reptil, se quedó quieta, mirándola, asombrada de que el bicho se le acercara cada vez más, y que su pequeña cabeza triangular girara, para verla mejor produciendo el efecto de una sonrisa. La Naturaleza, incluso en pleno centro de una ciudad como Miami, es tan poderosa que puede hacer feliz a cualquiera con un simple gesto como ese.
La mujer, descubrió aquella misma tarde el árbol de las iguanas, y necesitaba enseñárselo a su hija, compartir esa felicidad instantánea que te da la tierra cuando la miras con amor. Y lo hizo.

Abuelo y nieta (que ya es a su vez abuela)

La segunda historia trata de una joven madre, que vive la armonía de dar y darse a una criatura feliz, que crece con la vida que ella le transmite a través de su propia savia.
La joven, casi una niña, buscó una foto que colgar en su muro de miércoles mudo, sin palabras. Y encontró dos iguanas, preciosas, verdes, calentándose al sol de la mañana, una junto a otra, la pequeña, al descuido porque su abuelo ha hecho un círculo y vigila.
La joven puso un pie a la foto: el abuelo con la nieta, puede que no lo pensara, que le saliera así, y eso es lo mejor, que no lo pensara.
El abuelo le enseña el mundo a la nieta, un mundo mayor que el que ve una madre, mayor que el de una abuela. La incita a descubrir, a investigar por su cuenta, le dice, le susurra: tú puedes sola.
Las nietas que tuvimos abuelos lo sabemos, aunque el tiempo y la gente de todo tipo hacen que se te olvide, de vez en cuando. Pero el mensaje está ahí para cuando, hecho el silencio exterior, queramos escucharlo.
Tú puedes sola.