No quiero dejar pasar la semana sin hablar del parto respetado. Me uno a la iniciativa de Mamirami para dedicar unas palabras a lo que debería ser el parto respetado.
El parto es un proceso natural y normal en el ciclo reproductivo de la mujer y no debería ser considerado una enfermedad ni el parto una urgencia médica. En caso de embarazos de bajo riesgo se deberían de seguir las recomendaciones que hace la OMS y la presencia de un médico no debería ser necesaria. En los casos de embarazos de riesgo, o cuando las intervenciones en el parto son necesarias también se deberían de seguir las recomendaciones de la OMS. Desgraciadamente los médicos han sido entrenados para intervenir y debería de re-educarse para atender partos y si no pueden estarse quietos y ser observadores pasivos será mejor que no estén presentes entorpeciendo un proceso natural. Un consentimiento informado para realizar una intervención en el parto se debe conseguir tras informar a la paciente del riesgo y beneficio de la intervención a la luz de las evidencias científicas. Si el consentimiento se obtiene atemorizando o amenazando a la mujer con opiniones personales del personal sanitario NO es consentimiento. Las mujeres deben intentar buscar la información más actual con respecto al parto más allá de la ofrecida por el personal sanitario y estar seguras de que los que atiendan su parto están de acuerdo con las decisiones que ha tomado. Si el personal sanitario no va a respetar estas decisiones es mejor cambiar de médico o matrona antes del parto y buscar a quién nos pueda dar garantías de parir con seguridad pero respetando nuestras decisiones.
El paro respetado no es sinónimo de parto en casa, vaginal, sin anestesia en el agua... Es una forma de parir según tus reglas, sin que te impongan intervenciones innecesarias y en algunos casos contraproducentes para el bienestar de la madre o del recién nacido. Si quieres más información sobre el tema: El parto es nuestro Nuestro parto Preparación al parto Atención al parto OMS
Muchos de
los libros sobre maternidad, embarazo y parto que he leído son americanos, para
algunos hay traducción en español, otros aún no han sido editados en nuestro
idioma, pero tiempo al tiempo. Uno de mis favoritos acaba de ser traducido!! Se
trata de ‘Guide to Childbirth’ de Ina May Gaskin, parece que a la edición
española le han llamado ‘Nacimientos’ y podéis comprarla en amazon.es o aquí.
Para los
que no conozcáis a Ina May Gaskin dejadme que os la presente. Ella es una
partera o comadrona americana, toda una institución en Estados Unidos y en el
mundo sobre parto no intervenido. Trabaja en un centro llamado ‘The Farm’, que
empezó como comuna en los 70s pero ahora es uno de los centros de partos con
los mejores resultados del mundo en cuanto a partos vaginales y sin intervenciones. Hay gente que viaja desde todo el mundo para parir en este centro en Tenesse. Podeis ver varias conferencias y entrevistas en youtube,
merece la pena! Os pongo una de mis favoritas.
Entrevista a Ina May Gaskin sobre la intervención en el parto
El libro más famoso de esta autora es ‘Spiritual Midwifery’, que es libro de referencia
para estudiantes de enfermería y comadronas en general, y que tiene información
específica y extendida sobre el proceso de dar a luz y muchas otras cosas! Pero
‘Nacimientos’ es el libro ideal para que una madre se prepare para el
nacimiento de su hijo. Lo mejor es que más de la mitad del libro son historias
de partos, de varias mujeres, con diferentes resultados, contados desde el
respeto a un proceso natural. Lo que tienen en común estas historias es que
están contadas sin miedo, sin exagerar detalles escabrosos. Y al leerlas todas
juntas acabas aprendiendo que casi todos los partos se parecen, reconoces las
fases del parto y sabes que esperar. Y no os creáis que han elegido sólo
historias bonitas con final feliz, hay de todo! Presentaciones raras del bebé
en el momento del parto, partos que se quedan estáticos durante horas, partos
que acaban en urgencias del hospital… Pero es una buena alternativa a todas las
historias terroríficas que amigos, conocidos e incluso total desconocidos se
empeñan en contarte en cuanto te ven la barriga, cómo si eso fuera a ayudarnos
a parir! También podéis leer historias de parto contadas desde el respeto, y no
desde el miedo, en la web
de ‘El Parto es Nuestro’, o en este blog, gratis total! Pero os recomiendo este libro.
Yo disfrutando del libro!
La otra
mitad es una guía de parto más tradicional. En la que te explican todo lo que
necesitas saber, te dan todas las opciones sobre analgesia en el parto
informándote de los riesgos de cada una de ellas. Te dan la información sobre
todos las intervenciones a las que se enfrentará tu recién nacido y cuales son
tus opciones para que hagas una decisión informada. De verdad, lo que necesitas
saber para estar preparada esta aquí, y escrito de manera concisa y clara. Yo no fui a clases de preparación al parto y nadie me enseño a 'respirar' para parir, con este libro fue suficiente!
La última
parte del libro, por lo menos en la edición americana es una pequeña lista de
los resultados obtenidos en la práctica de Ina May entre 1970 y 2000. Esta
lista pone en evidencia al mejor de los Hospitales Materno-Infantiles que
podamos pensar. Por ejemplo, la tasa de cesáreas es del 1.7%, 0% en el caso de
partos gemelares, 24% en el caso de malposicionamiento fetal. 3.5% de
laceraciones perineales de segundo grado o superior, con un 64% de perineos
intactos! Menos del 1% de partos con fórceps o succión. Y se trata de partos de
todo tipo, gemelares, primerizas y partos vaginales después de cesarea entre
otros. Y he dicho que está ilustrado con fotos de alguno de los nacimientos?
Espero que
os animéis a leerlo, o a encontrar información sobre que esperar en un parto no
intervenido, para ir mejor preparadas a este momento tan especial no sólo para
la madre sino también para el bebé! ¿Qué recursos habéis encontrado vosotras
más útiles para la preparación al parto? ¿Las clases con la comadrona fueron
suficientes?
Por suerte
o por desgracia nuestro hijo vino a nacer a Miami, donde la tasa de cesáreas en
los partos hospitalizados es del 60%. Esta cifra se aleja mucho de las
recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) de 10-15%. Una cesárea
es una intervención de cirugía mayor, que se asocia con un mayor riesgo para la
madre y el hijo y sólo debería llevarse a cabo en casos de extrema
necesidad, cuando verdaderamente la intervención puede salvar 2 vidas. ¿Pero
qué está pasando en South Florida?
El miedo a
pasar por el quirófano sin necesitarlo me ayudó a investigar y buscar los
recursos necesarios para que me permitieran parir a mi hijo incluso estando en
un hospital. El sistema sanitario en USA es un negocio, y bastante próspero.
Pero la salud no deja de ser un servicio social, y cuando se convierte en
negocio pasan cosas raras. El paciente no tiene la formación para tomar
decisiones, por eso vamos al médico. Pero cuando el médico, o si queremos
pensar bien, el jefe del médico (el hospital) piensa en hacer dinero las
decisiones que tomamos pueden no estar basadas completamente en la salud del
paciente.
Lo primero
que hice fue contratar a una Doula,
una consejera que ayuda física y emocionalmente a la madre durante el embarazo,
el parto y el postparto. Sólo la presencia de una doula en el parto disminuye
el riesgo de cesárea a la mitad. Gracias a ella encontré a un médico que
compartía mi filosofía con respecto al parto. Estaba dispuesto a permitir que
me moviera durante el trabajo de parto, a no sugerirme que necesitaba epidural, a no aumentar las contracciones con oxcitosina, a no ponerme una vía
con fluidos si no los necesita, a no romperme la bolsa amniótica, a monitorizar
al niño de forma intermitente, a no lacerarme con una episiotomia, a dejarme
empujar en la postura que yo decidiera y a permitirme estar con mi hijo desde el alumbramiento. No os penséis que soy una loca de la colina y que la
ciencia ha avanzado así que no hay porque parir de esa manera, como los
animales. Es verdad la ciencia ha avanzado y en los últimos años se ha visto
como todos esos avances impiden que las mujeres den a luz de forma segura,
todos esos avances tienen un riesgo y deben ser utilizados sólo cuando sean
necesarios, sopesando el riesgo/beneficio. No son cosas raras que yo quería
hacer, son simplemente las recomendaciones de la OMS para partos de bajo
riesgo. Cuando le preguntamos a mi médico que por qué su hospital tenía esa tasa
de cesaréa (nos quedamos con las ganas de preguntarle por qué el CDC (Center
for Disease Control) no hacía nada al respecto) nos dio una respuesta honesta:
‘Los médicos estamos entrenados para responder a la enfermedad, y si pasamos
demasiado tiempo con la parturienta vemos cosas que nos asustan y respondemos.
No estamos entrenados para atender partos naturales, y al final intervenimos
cuando no hay necesidad. Y este Hospital es un negocio, no se puede permitir a
una parturienta ocupando una habitación durante 24 horas y tenemos la presión
añadida de que el parto ocurra en las 12 horas del ingreso’. Me dijo que
aguantara en casa todo lo que pudiera y así sería más fácil evitar la cesaréa.
Estoy
orgullosa de decir que pude parir a mi hijo en un hospital que considera
la cesárea como la forma rutinaria de traer a un niño al mundo. Pero eso será
otra historia por contar. Lo que está claro es que no son los médicos los que
paren a tu hijo, ni las matronas, eres TÚ, así que informarte y lucha por la humanización
al parto. ¿Cuál es tu experiencia? ¿Pudiste parir como querías? ¿Tu equipo
médico tomó todas las decisiones en lugar de darte la información necesaria
para que tú decidieras?
Os dejo los
mejores recursos para infórmate y decidir cómo quieres traer a tu hijos al
mundo. También puedes leer buenos libros.